Superfinanciera y Banco Mundial presentan estudio sobre el impacto de los riesgos climáticos en el sistema financiero colombiano
- Este es el primer ejercicio que se hace en América Latina sobre los riesgos que enfrentan los mercados financieros ante los impactos físicos y de transición generados por el cambio climático.
- En el documento ‘Un realismo no tan mágico: pruebas de estrés climático de la banca colombiana’, se desarrollan enfoques innovadores para realizar pruebas de resistencia básicas en mercados emergentes.
- Contiene además un análisis de los costos que podría llegar a enfrentar el sector bancario por la alta exposición de Colombia a los desastres naturales, especialmente los causados por inundaciones.
Como se ha venido evidenciando, el cambio climático es un fenómeno que afecta al planeta y que representa serios riegos para diferentes actividades y sectores de la economía global, entre ellos el sistema financiero.
El estudio presentado por el BM y la SFC es un ejercicio exploratorio que busca profundizar el conocimiento general que tiene la industria sobre los riesgos financieros asociados al clima a través de la identificación y evaluación de aquellos que resultan más relevantes para el sector bancario colombiano (tanto a nivel agregado como para cada entidad), lo que lo constituye en el primer documento latinoamericano sobre esta temática.
El documento consta de cuatro capítulos: panorama general del cambio climático en Colombia, en el que se describen la estructura del sector bancario del país y los principales riesgos relacionados con el clima relevantes para estas entidades; riesgos físicos y análisis de vulnerabilidad relacionado con las inundaciones fluviales graves, combinadas con choques macroeconómicos; riesgos de transición y el posible impacto que tendrían los escenarios de descarbonización tardía en la economía colombiana y en el sector bancario y, cerrando el estudio, se encuentran las conclusiones y recomendaciones de política.
Las pruebas de estrés se centran en tres canales de transmisión de los riesgos climáticos a los balances de los bancos que representan sus principales activos: cartera de créditos, valor de mercado de los bonos gubernamentales y exposición a las inversiones en otras instituciones financieras.
Este análisis es el primero de su tipo en nuestro país y sus resultados corresponden a estimativos que se fundamentan en el cruce de información a través de diferentes tipos de modelos (por ejemplo, climáticos, macroeconómicos, financieros).
Resultados de la encuesta de la SFC
Según la Encuesta de Riesgos y Oportunidades del Cambio Climático, el 64% de las entidades bancarias han diseñado una política para incorporar este tema en su gestión o están en proceso de elaborarla.
La mayoría de las entidades aborda los riesgos y oportunidades climáticas en sus actividades operativas y administrativas y como parte de sus operaciones de crédito, pero la forma de hacerlo varía entre ellas. Para algunas instituciones, el tema forma parte de su política de responsabilidad social corporativa y aún no la integran en la gestión del riesgo financiero, mientras que otras adoptan medidas frente a sectores y regiones vulnerables para administrar esos riesgos.
Algunas entidades han anunciado públicamente que en las próximas décadas reducirán gradualmente su exposición a las actividades relacionadas con el carbón hasta eliminarlas.
Riegos físicos y de transición
Un ejemplo de los resultados obtenidos en el análisis de riesgos físicos está relacionado con escenarios de grandes inundaciones, en los que los establecimientos de crédito pueden presentar caídas en los índices de relación de solvencia, lo cual podría coincidir incluso con perturbaciones propias del mercado o con una recesión económica.
Si este escenario de graves inundaciones coincide –por ejemplo– con una recesión, la solvencia de los bancos podría caer 3,2% en promedio. Además, las pérdidas en préstamos podrían oscilar entre el 0,2% de los activos totales en las entidades menos vulnerables y el 2,2% en las más vulnerables.
Estas estimaciones pueden ser conservadoras, pues solo abarcan un plazo de dos años y únicamente consideran el riesgo crediticio, pero podrían acumularse pérdidas adicionales generadas por otros canales de riesgo.
Las pérdidas para los bancos originadas en inundaciones surgen especialmente en los préstamos otorgados en zonas vulnerables a las que se suma el impacto potencial generado a través del canal de bonos soberanos, el cual es mayor si se asume una valoración real a precios de mercado en todos los portafolios.
Respecto de los riesgos de transición, el estudio estima que, en un escenario de postergación en el que las políticas climáticas se introduzcan tarde (desde 2025) y apunten a una reducción elevada (del 51 %) de las emisiones de GEI para 2030, el total de las pérdidas en préstamos de los bancos colombianos oscilarían entre el 0,1% de los activos totales en el caso de los bancos menos vulnerables y el 2,7 % en el de los más vulnerables.
El documento plantea la necesidad de adoptar medidas o políticas climáticas progresivas y ordenadas para el logro de las metas de Colombia en las Contribuciones Determinadas a nivel Nacional (CDN) sobre reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Una introducción de políticas climáticas desordenada y abrupta puede tener implicaciones en la estabilidad del sistema financiero
En la cartera de los bancos con empresas no financieras, un 20% de los activos corresponden a sectores sensibles a la transición, aunque con grandes diferencias entre las entidades. Las mayores exposiciones a riesgos de transición son de aquellas entidades expuestas a los sectores de generación de energía (7,9%) y transporte (6,5%), lo que las ubica en la parte alta de la escala comparada con países en situación similar. Por su parte, la exposición a combustible fósiles es baja (0,8%).
Una característica del sistema financiero es que los riesgos relacionados con el cambio climático pueden manifestarse en la exposición transfronteriza, la cual es significativa en algunas economías muy sensibles al clima como es el caso de América Central. Más del 7% de los activos del sector bancario colombiano corresponde a subsidiarias, sucursales y entidades afiliadas.
Recomendaciones
En el marco de colaboración entre el Banco Mundial y la Superintendencia Financiera de Colombia -SFC- se identificaron medidas a corto y mediano plazo que se deben considerar para detectar y mitigar el riesgo climático en el sector bancario.
En términos generales, la SFC podría adoptar una supervisión basada en riesgos para los impactos relacionados con el clima, profundizando a su vez en las entidades más vulnerables y mejorar continuamente la divulgación de información por parte de las instituciones financieras y empresas no financieras, así como la disponibilidad de datos.
En línea con lo anterior, también es importante analizar la exposición a riesgos por la vía de entidades relacionadas situadas en el extranjero para lo cual la SFC podría colaborar con los entes de supervisión de los países anfitriones a fin de llevar a cabo una evaluación transnacional de la vulnerabilidad al clima.
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Modificación: 04/11/2021
