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Pensión, retiro programado, riesgos asumidos, reajuste anual IPCPensión, retiro programado, riesgos asumidos, reajuste anual IPC

Pensión, retiro programado, riesgos asumidos, reajuste anual IPC

Conceptos de la Superintendencia Financiera

Concepto 2009003108-001 del 9 de marzo de 2009

Síntesis: Comentarios sobre las condiciones para el cálculo, reajuste y control de los saldos de las pensiones reconocidas en la modalidad de retiro programado; modalidad en la que el pensionado asume los riesgos de extralongevidad y de mercado. Dentro de la modalidad de retiro programado procede el reajuste anual de la mesada en términos del IPC, sin perjuicio del recálculo anual a que se refiere el artículo 81 de la Ley 100 de 1993 y de que en caso que el saldo de la cuenta disminuya a una cuantía equivalente a la necesaria para adquirir una póliza de Renta Vitalicia, la administradora proceda a su contratación.

«(…) plantea algunas inquietudes relacionadas con la pensión reconocida a través de la modalidad de retiro programado y la contratación de una renta vitalicia por la AFP (…) Pensiones y Cesantías.

Sobre el particular encontramos pertinentes los siguientes comentarios:

I. Marco normativo

A) Artículo 14 de la Ley 100 de 1993

“Reajuste de pensiones. Con el objeto de que las pensiones de vejez o de jubilación, de invalidez y de sustitución o sobreviviente, en cualquiera de los dos regímenes del sistema general de pensiones, mantengan su poder adquisitivo constante, se reajustarán anualmente de oficio, el primero de enero de cada año, según la variación porcentual del índice de precios al consumidor, certificado por el DANE para el año inmediatamente anterior. No obstante, las pensiones cuyo monto mensual sea igual al salario mínimo legal mensual vigente, serán reajustadas de oficio cada vez y con el mismo porcentaje en que se incremente dicho salario por el gobierno"1.

B) Artículo 41 del Decreto 692 de 1994

“Reajuste de pensiones. Con el objeto de que las pensiones de vejez o de jubilación, de invalidez y de sustitución o sobrevivientes, en el sistema general de pensiones, mantengan su poder adquisitivo constante, se reajustarán anualmente de oficio, el 1º de enero de cada año, según la variación porcentual del índice de precios al consumidor, total nacional, certificado por el DANE para el año inmediatamente anterior.

No obstante, las pensiones cuyo monto mensual sea igual al salario mínimo legal mensual vigente, serán reajustadas de oficio cada vez y con el mismo porcentaje en que se incremente dicho salario por el gobierno, cuando dicho reajuste resulte superior al de la variación del IPC previsto en el inciso anterior”.

C) Artículo 81 de la Ley 100 de 1993

“Retiro programado. El retiro programado es la modalidad de pensión en la cual el afiliado o los beneficiarios, obtienen su pensión de la sociedad administradora, con cargo a su cuenta individual de ahorro pensional y al bono pensional a que hubiera lugar.

Para estos efectos, se calcula cada año una anualidad en unidades de valor constante, igual al resultado de dividir el saldo de su cuenta de ahorro y bono pensional, por el capital necesario para financiar una unidad de renta vitalicia para el afiliado y sus beneficiarios. La pensión mensual corresponderá a la doceava parte de dicha anualidad.

El saldo de la cuenta de ahorro pensional, mientras el afiliado disfruta de una pensión por retiro programado, no podrá ser inferior al capital requerido para financiar al afiliado y sus beneficiarios una renta vitalicia de un salario mínimo legal mensual vigente.

Lo dispuesto en el inciso anterior, no será aplicable cuando el capital ahorrado más el bono pensional si hubiere lugar a él, conduzcan a una pensión inferior a la mínima, y el afiliado no tenga acceso a la garantía estatal de pensión mínima.

Cuando no hubiere beneficiarios, los saldos que queden en la cuenta de ahorro al fallecer un afiliado que esté disfrutando una pensión por retiro programado, acrecentarán la masa sucesoral. Si no hubiere causahabientes, dichas sumas se destinarán al financiamiento de la garantía estatal de pensión mínima”.

D) Artículo 12 del Decreto 832 de 1996

Control de Saldos en el Pago de Pensiones Bajo la Modalidad Retiro Programado. En los términos del artículo 81 de la Ley 100 de 1993, las AFP que ofrezcan el pago de pensiones bajo la modalidad Retiro Programado, deben controlar permanentemente que el saldo de la cuenta de ahorro individual, mientras el afiliado disfruta de una pensión pagada bajo tal modalidad, no sea inferior a la suma necesaria para adquirir una póliza de Renta Vitalicia.

En desarrollo de tal previsión, con sujeción al Decreto 719 de 1994, y normas que lo adicionen, modifiquen o sustituyan, el afiliado informará por escrito a la AFP en el momento de iniciar el Retiro Programado, la aseguradora con la cual ésta deberá contratar la Renta Vitalicia en caso de que el saldo no sea suficiente para continuar recibiendo su pensión bajo la modalidad Retiro Programado, sin perjuicio de que su decisión pueda ser modificada posteriormente. En todo caso, la administradora contratará con la última aseguradora informada por el afiliado.

La AFP deberá informar al pensionado con por lo menos cinco (5) días de anterioridad a la adquisición de la póliza, sobre la necesidad de continuar recibiendo su pensión bajo la modalidad Renta Vitalicia, así como las nuevas condiciones de pago de la misma.

En todo caso deberá incorporarse en el contrato de retiro programado o en el reglamento respectivo, una cláusula que aluda al artículo 81 de la Ley 100 de 1993, el cual especifica que el saldo de la cuenta individual, mientras el afiliado disfruta de una pensión bajo esta modalidad, no podrá ser inferior al capital requerido para financiar al afiliado y sus beneficiarios una Renta Vitalicia de un salario mínimo legal mensual vigente, indicando que por tal razón, en el momento en que el saldo deje de ser suficiente, deberá adquirirse una póliza de Renta Vitalicia.

Parágrafo Primero. Si el saldo final de la cuenta individual fuese inferior a la suma necesaria para adquirir una Renta Vitalicia y la AFP no tomó en su oportunidad las medidas necesarias para evitar esta situación, la suma que haga falta será a cargo de la AFP, sin perjuicio de las sanciones administrativas a que haya lugar por el incumplimiento a un deber legal.

Parágrafo Segundo. El Ministerio de Hacienda y Crédito Público por medio de resolución, y previa consulta con la Superintendencia Bancaria, fijará las fórmulas matemáticas a emplear por las AFP para establecer si un afiliado puede contratar un Retiro Programado de acuerdo con los parámetros empleados para calcular el Saldo de Pensión Mínima que se describen en el artículo 9o del presente decreto”.

II. Consideraciones

En primer lugar resulta del caso señalar que las condiciones para el cálculo, reajuste y control de los saldos de las pensiones reconocidas en la modalidad de retiro programado están señaladas en el marco normativo previamente transcrito, respecto del cual estimamos convenientes los siguientes comentarios:

1. En el artículo 81 de la Ley 100 de 1993 se indica que las mesadas pensionales que se reconocen bajo la modalidad de retiro programado dentro del Régimen de Ahorro Individual, corresponden al resultado de dividir anualmente “el saldo de su cuenta de ahorro y bono pensional, por el capital necesario para financiar una unidad de renta vitalicia para el afiliado y sus beneficiarios”.

Ahora bien, el saldo que se encuentre en la cuenta del pensionado puede aumentar o disminuir según las condiciones de mercado, es decir verse afectado en cualquier sentido por factores exógenos a la misma (precios de mercado de los títulos, volatilidad de la tasa de cambio o extralongevidad de los beneficiarios o del afiliado), factores que de la misma manera determinan una variación en el monto de la pensión que se percibe.

Sobre este particular podemos retomar lo señalado por esta Superintendencia a través del concepto 2007011494-001 del 17 de abril de 2008, así:

“(…) el valor de la mesada pensional calculada con base en el procedimiento señalado en el artículo 81 de la Ley 100 de 1993, puede presentar variaciones debido, entre otros aspectos, a las variaciones de las tasas de interés o las fluctuaciones del mercado accionario generando que el saldo de la cuenta individual se pueda ver afectado en cualquier sentido por factores exógenos a la propia cuenta (rentabilidad de los recursos o extralongevidad de los beneficiarios del afiliado), determinando una variación anual en el monto de la pensión a recibir”.

Lo anterior permite entonces concluir que en esta modalidad el pensionado asume los riesgos de extralongevidad y de mercado, lo que significa, de una parte, que una supervivencia más allá de la prevista en las tablas de mortalidad que se utilicen para el cálculo de la pensión incidirá negativamente en el monto de la mesada y, de otra, que el pensionado asume directamente las variaciones del saldo de su cuenta como consecuencia de las variaciones del mercado público de valores donde se transan los activos del fondo, lo que implica que la disminución o aumento de la rentabilidad de los recursos que se encuentran en el fondo de pensiones respectivo incide, favorable o desfavorablemente, en el monto de la pensión.

2. Ahora bien, en cuanto a lo ordenado en el artículo 14 de la Ley 100 de 1993, según el cual el valor de la mesada debe reajustarse con el IPC, encontramos que el mismo no excluye el hecho de que en la modalidad de retiro programado el riesgo de mercado esté en cabeza del pensionado ni de la obligación de hacer el recálculo anual de la mesada pensional sobre el saldo acumulado en la cuenta, pues se trata también de dar cumplimiento a una disposición vigente en nuestro ordenamiento jurídico, aspecto por el que también debe velar esta entidad.

Sobre este particular encontramos pertinente resaltar lo señalado por el Magistrado Manuel José Cepeda Espinosa en la Aclaración de Voto efectuada al fallo de Tutela T-1052/08, así:

“(…) En esta modalidad, tanto el cotizante como el pensionado asumen el riesgo de que el capital se reduzca, así como reciben el beneficio de que dicho capital aumente (…)

En segundo lugar, estimé importante que la Sala Primera de Revisión, al proteger el derecho a la indexación de las mesadas pensionales, se abstuviera de fijar criterios detallados de carácter técnico que pudieran conducir a hacer nugatoria la primera decisión sobre la descapitalización. Por eso, si bien la tutela fue concedida en punto a la indexación de la pensión – determinación que comparto – la Sala dejó un margen para definir la manera como ha de hacerse la correspondiente indexación dentro de la modalidad de retiro programado, a diferencia de la manera como probablemente ha de realizarse dentro de las modalidades de renta vitalicia. Y, por supuesto, a diferencia de una pensión dentro de un régimen completamente distinto al del ahorro individual, como sería el de prima media con prestación definida.

Resalto que la Sala no ordenó que se tomara el monto de la primera mesada pensional y se aplicara el IPC sobre la misma cada año, porque ello conduciría a que dicha mesada aumentara cada año únicamente con base en (i) el valor de la mesada anterior, y (ii) el aumento del IPC, así el capital disminuyera significativamente, impidiendo así que en la modalidad de retiro programado una eventual descapitalización se reflejara en el monto de la pensión.

En sentido contrario, también es necesario advertir que la Sala concluyó que el hecho de que el capital pueda disminuir y por ende que el monto de la pensión también pueda bajar, no puede servir de excusa para dejar de indexar”.

Así las cosas, dentro de la modalidad de retiro programado procede el reajuste anual de la mesada en términos del IPC, sin perjuicio del recálculo anual a que se refiere el artículo 81 de la Ley 100 de 1993 y de que en caso que el saldo de la cuenta disminuya a una cuantía equivalente a la necesaria para adquirir una póliza de Renta Vitalicia, la administradora proceda a su contratación en los términos del artículo 12 del Decreto 832 de 1996.

3. En efecto, tal como se advierte del artículo 12 del Decreto 832 de 1996, corresponde a las administradoras del Régimen de Ahorro Individual controlar los saldos de las cuentas de ahorro de los pensionados, de forma tal que se evite que este saldo disminuya a un nivel inferior a la suma necesaria para la adquisición de una renta vitalicia, procediendo a su contratación con la compañía aseguradora que haya seleccionado el pensionado. Esta norma busca garantizar que el monto de la cuenta no sea inferior al capital necesario para financiar una renta vitalicia.

En orden a lo anterior, el control respecto de los saldos de las cuentas por parte de la Administradora debe ser permanente para que en el evento de la disminución del capital a una suma equivalente a la necesaria para la contratación de una renta vitalicia se proceda a su contratación conforme al procedimiento legalmente establecido.

4. De otra parte y observando el contenido de su escrito es necesario recordar que en el Sistema General de Pensiones, la selección del Régimen Pensional y de la administradora dependen directamente de la manifestación de voluntad del afiliado. Igualmente, en el Régimen de Ahorro Individual la elección de la modalidad de pensión también corresponde a su libre albedrío2, por lo que el afiliado cuenta claramente con varias opciones para que, en su momento y en caso de estimarlo conveniente, elija el Régimen de Prima Media o, dentro del Régimen de Ahorro Individual, la modalidad de pensión de renta vitalicia, eventos que le permiten acceder a prestaciones definidas no sujetas a la volatilidad del mercado3.

Lo anterior, sin perjuicio del deber que le asiste a las administradoras de asesorar y suministrar información suficiente para que sus afiliados tomen decisiones informadas en cuanto a cuál de las modalidades resulta más conveniente a sus necesidades.

Por último, es necesario agregar que esta Superintendencia, conciente de las discusiones e interpretaciones que generan las disposiciones que integran el tema del reajuste y el recálculo de la mesada pensional en la modalidad de retiro programado, estará atenta a la jurisprudencia y ajustes normativos que eventualmente profiera el Gobierno Nacional.

Con los comentarios anteriores hemos atendido su solicitud, debiendo advertir que el concepto emitido tiene el alcance señalado en el artículo 25 del Código Contencioso Administrativo, sin perjuicio de que en el evento en que se presente alguna inconformidad frente a la gestión adelantada por su administradora formule una queja en los términos del numeral 10 del Capítulo Décimo del Título Primero de la Circular Externa 007 de 1996 (Circular Básica Jurídica), cuyo texto puede consultar a través de nuestra página web www.superfinanciera.gov.co.

(…).»

1 Artículo que fue declarado exequible condicionalmente mediante la Sentencia C-387 de 1994 de la Corte Constitucional bajo la siguiente condición: "es decir, que en el caso de que la variación porcentual del índice de precios al consumidor, certificado por el DANE, para el año inmediatamente anterior a aquel en que se vaya a efectuar el reajuste de las pensiones, SEA SUPERIOR al porcentaje en que se incremente el salario mínimo mensual, las personas cuya pensión sea igual al salario mínimo mensual vigente, tendrán derecho a que ésta se les aumente conforme a tal índice".

2 No debe olvidarse que el afiliado en caso de querer una prestación constante puede seleccionar la Renta Vitalicia o el Retiro Programado con Renta Vitalicia Diferida.

3 En efecto, además de lo que señala el artículo 79 de la Ley 100 de 1993, encontramos que en el literal b del artículo 13 de la Ley 100 de 1993 se indica como característica del Sistema General de Pensiones que “La selección de uno cualquiera de los regímenes previstos por el artículo anterior es libre y voluntaria por parte del afiliado, quien para tal efecto manifestará por escrito su elección al momento de la vinculación o del traslado. El empleador o cualquier persona natural o jurídica que desconozca este derecho en cualquier forma, se hará acreedor a las sanciones de que trata el inciso 1o. del artículo 271 de la presente ley”.